Aunque su consumo es habitual desde hace siglos en muchas dietas asiáticas, esta nueva investigación apunta a que el bambú podría desempeñar un papel relevante en la alimentación global gracias a su perfil nutricional y a sus efectos positivos sobre el metabolismo, la salud intestinal y la inflamación.

Los brotes de bambú destacan por ser ricos en proteínas, bajos en grasas y contener niveles moderados de fibra. Además, aportan aminoácidos esenciales, minerales como potasio y selenio, y vitaminas como la tiamina, la niacina, la vitamina A, la B6 y la vitamina E. Estas características convierten al bambú en un alimento interesante desde el punto de vista nutricional, especialmente en dietas que buscan mejorar la calidad de los alimentos sin aumentar el aporte calórico.

Beneficios metabólicos y cardiovasculares

La revisión, realizada por investigadores de la Universidad Anglia Ruskin (ARU) y publicada en la revista Advances in Bamboo Science, recoge datos de ensayos clínicos en humanos que muestran un mejor control glucémico tras el consumo de bambú. Esto sugiere que podría ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre, un aspecto clave en la prevención y el manejo de la diabetes. Además, los estudios también observaron mejoras en el perfil lipídico, lo que podría traducirse en una reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial.

Como fuente de fibras dietéticas, incluidas celulosa, hemicelulosa y lignina, los brotes de bambú han demostrado mejorar la función intestinal en humanos. A ello se suma un aumento de la actividad antioxidante y antiinflamatoria, así como una mayor viabilidad celular y menor toxicidad a nivel celular. Los estudios de laboratorio también revelaron efectos probióticos, lo que indica que el bambú podría favorecer la salud intestinal al estimular el crecimiento de bacterias beneficiosas.

Otro hallazgo relevante es que algunos compuestos del bambú pueden inhibir la formación de sustancias potencialmente tóxicas como el furano y la acrilamida, que se generan al freír o asar ciertos alimentos. Esto abre la puerta a su posible uso para aumentar la seguridad de otros productos alimentarios.

Precauciones importantes antes de consumirlo

Pese a sus beneficios, los expertos advierten de que el bambú debe prepararse correctamente. Algunas especies contienen glucósidos cianogénicos, compuestos que pueden liberar cianuro si se consumen crudos. Además, los brotes de bambú incluyen sustancias que pueden interferir con la producción de hormona tiroidea y aumentar el riesgo de bocio. Ambos riesgos se evitan hirviendo adecuadamente los brotes antes de su consumo, un paso imprescindible para su seguridad.

Un alimento con potencial global

"El bambú ya se consume comúnmente en algunas partes de Asia y tiene un enorme potencial para ser una adición saludable y sostenible a las dietas en todo el mundo, pero debe prepararse correctamente", explica Lee Smith, profesor de Salud Pública en la Universidad Anglia Ruskin y autor principal del estudio.

China e India son actualmente los mayores productores mundiales de bambú, y los investigadores subrayan que sus beneficios para la salud probablemente se deban a su riqueza en proteínas, aminoácidos, carbohidratos, minerales y vitaminas, lo que lo convierte en un alimento prometedor para afrontar algunos de los desafíos de salud actuales.