"Se puede reducir el riesgo de lesiones mediante preparación previa, calma y actuaciones correctas durante los primeros segundos. La recomendación internacional más extendida durante el temblor es: agáchate, cúbrete y sujétate. Esta pauta busca evitar caídas y proteger cabeza, cuello y tronco frente a objetos que puedan caer, desplazarse o romperse", destaca la organización.

Qué hacer durante el terremoto

A través de su Grupo de Trabajo de Incidentes de Múltiples Víctimas y Desastres, SEMES explica qué hacer según el lugar en el que se encuentre cada persona en el momento del seísmo. En un edificio, la recomendación es quedarse mientras dure el temblor, sin correr hacia la salida ni utilizar ascensores. Es muy importante agacharse y cubrirse bajo una mesa sólida si se tiene una cerca, y sujetarse a ella. En caso de que no haya ninguna disponible, lo más conveniente es colocarse junto a una pared interior, lejos de ventanas y objetos que puedan caer, protegiéndose la cabeza y el cuello con los brazos.

Si el terremoto se produce estando en la cama, SEMES aconseja quedarse en ella, salvo que exista un peligro inmediato encima, y cubrirse la cabeza y el cuello con una almohada. Si se está en la calle, hay que permanecer fuera, alejados de fachadas, muros, cornisas, postes, cables eléctricos, árboles, farolas y cristales; lo mejor es buscar un espacio abierto, agacharse y protegerse hasta que pase el temblor.

En coche, la recomendación es pararse en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles, cables, edificios o árboles, activar las luces de emergencia y permanecer dentro del vehículo hasta que deje de temblar. Y para quienes se encuentren cerca de la costa, si el terremoto ha sido fuerte o prolongado, al finalizar el temblor hay que dirigirse inmediatamente a una zona alta o tierra adentro, sin esperar a recibir una alerta oficial para alejarse de la costa.

Qué hacer después del terremoto

Terminados los temblores, y siendo conscientes de que pueden producirse réplicas (las autoridades venezolanas han cuantificado 30 hasta el momento), es fundamental, según recalca SEMES, mantener la calma y esperar unos segundos antes de moverse. Como puede haber cristales o escombros en el suelo, es mejor ponerse calzado resistente para evitar cortes.

Además, y tras comprobar si hay personas heridas alrededor, conviene ayudar solo si se puede hacer sin ponerse en riesgo. A quienes necesiten ayuda adicional para desplazarse, comunicarse o acceder a la información, hay que acompañarles y ofrecerles instrucciones claras.

La revisión de las consecuencias ha de continuar para comprobar si hay daños estructurales, olor a gas, cables caídos, fugas de agua o incendios. Es conveniente desconectar los suministros si no entraña riesgo, y ante la sospecha de fuga de gas, no encender velas, mecheros, interruptores ni aparatos eléctricos. Si el edificio presenta grietas importantes, deformaciones, desprendimientos o riesgo de colapso, SEMES recomienda salir de forma ordenada por las escaleras y alejarse de fachadas y cornisas.

Para comunicarse con allegados o familiares, conviene usar preferentemente mensajes de texto o aplicaciones de mensajería, evitando así la saturación de las redes telefónicas. SEMES recomienda además seguir siempre la información de fuentes oficiales y no difundir rumores ni mensajes no verificados.

Higiene y atrapamientos: cómo actuar

Entre las medidas higiénico-dietéticas a seguir tras un terremoto, SEMES aconseja consumir agua potable o autorizada y alimentos en buen estado, mantener una correcta higiene de manos y desechar los productos contaminados o que hayan perdido la cadena de frío.

El riesgo de quedar atrapado entre escombros es alto en tragedias de esta magnitud, por lo que la sociedad médica recomienda para estos casos cubrirse la boca y la nariz con una tela, evitar gritar para no inhalar polvo, conservar energía y hacer señales mediante golpes en tuberías, paredes o estructuras firmes, y usar un silbato si se dispone de él.

SEMES concluye insistiendo en preparar la vivienda, practicar simulacros y recordar tres gestos: agacharse, cubrirse y sujetarse. Con ello se reducirá el riesgo de lesiones y se facilitará una respuesta más segura hasta la llegada de los servicios de emergencia.