Andrea Calderón, profesora de Nutrición en la Universidad Europea, recuerda que no existe evidencia que demuestre que una sola dosis de jengibre pueda fortalecer el sistema inmunitario de forma inmediata en una persona sana. Su compañero, el profesor Fernando Mata, coincide y añade que el lenguaje científico suele hablar de potenciales mecanismos o efectos observados en condiciones muy concretas, mientras que el marketing transforma esos matices en mensajes rotundos como "sube las defensas", que no reflejan la realidad.

Mitos

Ambos especialistas subrayan que el jengibre es un alimento interesante, pero no un atajo hacia una salud instantánea. La evidencia más sólida se concentra en usos muy específicos, Mata destaca su efecto antiemético, útil para reducir náuseas y vómitos en situaciones como el embarazo o el postoperatorio. También existen estudios sobre su posible impacto en el dolor, aunque Calderón matiza que los resultados son modestos y dependen de la dosis, la forma de consumo y el tiempo de uso. De hecho, los beneficios observados en investigaciones se asocian a dosis diarias de entre 0,5 y 3 gramos de jengibre durante semanas, no a un chupito aislado tomado de forma puntual. La idea de que un sorbo concentrado puede generar un efecto inmediato en el sistema inmunitario carece de respaldo científico.

Los expertos también advierten de que no se puede equiparar el jengibre fresco incorporado a la dieta con los productos ultraconcentrados que se comercializan como soluciones rápidas. Calderón explica que estos formatos pueden generar una falsa sensación de eficacia, ya que se presentan como un gesto sencillo que promete resultados inmediatos. Mata añade que la composición de los ginger shots industriales varía enormemente y no se parece a los extractos estandarizados utilizados en ensayos clínicos, lo que dificulta extrapolar cualquier beneficio demostrado en estudios. Además, recuerdan que ningún alimento actúa de forma aislada, el impacto real en la salud depende del patrón dietético global y de los hábitos sostenidos en el tiempo, no de un único ingrediente milagroso tomado cada mañana.

Uso adecuado

En este contexto, los especialistas alertan sobre el uso de reclamos como "inmunidad instantánea", "efecto detox" o "quema grasa", expresiones que se repiten con frecuencia en redes sociales y campañas publicitarias sin contar con una base científica sólida. Mata insiste en que cuando la ciencia utiliza términos como mecanismo o modulación, el marketing los convierte en mensajes mucho más contundentes que no reflejan la complejidad real del organismo. Calderón añade que, aunque el jengibre es seguro en dosis moderadas, natural no significa inocuo, y su consumo debe vigilarse en personas que toman anticoagulantes u otros tratamientos específicos.

Para evitar caer en promesas exageradas, los expertos recomiendan desconfiar de cualquier producto que prometa efectos rápidos, distinguir entre estudios preliminares y beneficios demostrados en humanos, y recordar que incluso los alimentos naturales pueden tener contraindicaciones. En definitiva, los ginger shots pueden formar parte de una dieta variada si gustan, pero no son una cura exprés ni un escudo inmunitario instantáneo. La ciencia es clara, el bienestar no depende de un sorbo milagroso, sino de hábitos constantes y sostenidos en el tiempo.