El suelo forestal de gran parte de la Península Ibérica y Baleares se encuentra completamente saturado tras semanas de lluvias continuadas. La acumulación de agua ha superado la capacidad natural de absorción del terreno, lo que incrementa el riesgo de que el excedente se traslade a ríos, cuencas y acuíferos.

El Laboratori Forestal Català, una iniciativa conjunta del CREAF y el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Catalunya (CTFC), ha desarrollado un modelo de monitorización casi en tiempo real que permite conocer el contenido hídrico del suelo forestal. Esta herramienta calcula diariamente el agua almacenada y el nivel de estrés hídrico de la vegetación.

Tecnología para vigilar los ecosistemas forestales

El sistema integra datos de estaciones meteorológicas estatales y autonómicas, información sobre la estructura del suelo y registros del Inventario Forestal Nacional. Con esta combinación se puede saber con precisión cuán saturado está el suelo y si el agua comienza a desplazarse hacia la superficie o capas profundas del terreno.

Según los datos actuales, salvo en zonas puntuales del sur de Aragón y norte de Castilla-La Mancha, el suelo forestal aparece "lleno" en prácticamente toda la Península y Baleares. Esto implica que las próximas lluvias no se absorberán, sino que generarán lo que los expertos denominan “agua azul”: el agua que sale del bosque y se dirige directamente a ríos, embalses y acuíferos.

Riesgo de avenidas e inundaciones

Cuando el bosque ya no puede regular el exceso hídrico, el agua se traslada a las cuencas hidrográficas, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y avenidas. Además, incluso cuando deje de llover, el agua almacenada en el suelo se irá liberando progresivamente, manteniendo elevados los caudales durante días o semanas.

Este fenómeno no solo tiene implicaciones hidrológicas, sino también ambientales, ya que los datos obtenidos permiten elaborar índices de riesgo de incendio forestal y planificar con mayor precisión las campañas de prevención y extinción. Las confederaciones hidrográficas monitorizan la situación en tiempo real mediante redes de estaciones de control distribuidas por ríos y embalses. Estos sistemas permiten establecer distintos niveles de alerta y anticipar posibles escenarios de riesgo a varios días vista, combinando datos hidrológicos con predicciones meteorológicas.

La información se utiliza para alertar a las autoridades de protección civil y activar planes de emergencia cuando se superan determinados umbrales. Los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica permiten, además, que cualquier ciudadano pueda consultar la situación de los caudales en tiempo real.

Protección civil y coordinación institucional

Ante episodios de lluvias persistentes, se activa un sistema de seguimiento coordinado entre organismos meteorológicos, confederaciones hidrográficas, protección civil, infraestructuras, transporte y fuerzas de seguridad. El objetivo es anticipar riesgos, proteger a la población y coordinar respuestas rápidas en caso de emergencia.

Las zonas más vulnerables son aquellas donde confluyen suelos saturados, cuencas fluviales y áreas urbanizadas, especialmente en territorios con alta exposición a temporales y borrascas intensas.