Patricia Álvarez ha recibido a Hazte Eco en la Embajada de Dinamarca donde hemos podido comprobar de primera mano una de las grandes características de los países nórdicos: la funcionalidad. Patricia además de asesora de Sostenibilidad es de Bilbao, por lo que conoce bien tanto Copenhague como la ciudad vizcaína. Dos ciudades que tienen mucho en común y han seguido una historia similar en cuanto al proceso de convertirse en lugares modernos y sostenibles.
Dos ciudades portuarias, industriales, que han sufrido un gran proceso de regeneración urbana y que han sobrevivido a profundas crisis. "Los espacios industriales fueron perdiendo competitividad. En Copenhague fue el puerto franco, en Bilbao los altos hornos o los astilleros, por ejemplo", afirma Álvarez.
El caso danés es peculiar porque su transición verde comienza con una transición energética, no la ecológica que viene después. "En los 70 eran totalmente dependientes del gas y el petróleo y con la crisis se quedan a cero y su mejor alternativa era la energía eólica y hoy es un país líder en energías renovables".
Por su parte, Bilbao empezó en la década de los 80 del año pasado un proceso de regeneración que ha terminado por convertir a la ciudad en un lugar completamente diferente y respetuoso con el medio ambiente y la naturaleza. Ambas ciudades han logrado convertirse en sitios modernos y sostenibles gracias a planes estratégicos de regeneración urbana.
