El año 2025 fue el peor año de incendios desde que hay registros en España con casi 400.000 hectáreas calcinadas. En Hazte Eco hemos hablado de incendios, de las nuevas tecnologías para prevenirlos y de lo peligrosos que son los que no se pueden controlar con Eduardo Tolosana, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes.
Tolosana tiene claro que las nuevas tecnologías han llegado para ayudarnos a combatir los incendios forestales. "Está habiendo una revolución tecnológica, desde modelos de simulación con programas informáticos para poder prever cómo van a evolucionar los incendios, hasta drones para seguimiento y vigilancia, pasando por la aplicación de la inteligencia artificial a las estrategias de combate y también de restauración". Pero no podemos fiarlo todo a la tecnología, "la extinción solo es una parte. Lo que tenemos que hacer es evitar que los incendios pequeños se conviertan en incendios imposibles de extinguir".
Sin duda, uno de los datos más relevantes de los últimos tiempos es que cada vez hay menos incendios forestales pero, cada vez más, un porcentaje de ellos se convierten en grandes incendios por encima de las 500 o incluso las 10.000 hectáreas. "Esos son las incendios que, aunque multiplicáramos el número de medios aéreos o de combatientes, no se podrían apagar. Tenemos que impedir que se llegue a ese grado de incendios fuera de capacidad de extinción".
Eduardo Tolosana pone el énfasis en que no sólo se trata de aumentar el número de efectivos que combaten los incendios, apunta a que hay otras medidas que se deberían implementar y que ayudarían mucho a evitar el número y volumen de los incendios: "lo ideal es que se fomentara el aprovechamiento sostenible y la rentabilidad, porque no olvidemos que el 70 por ciento de los montes en España son particulares y el particular no va a prevenir, no va a aprovechar si no ve una rentabilidad. Eso hay que fomentarlo desde las administraciones.
No sabemos si este verano se darán las causas meteorológicas oportunas para la proliferación de incendios forestales. Lo que está claro es que, si no es este año, será otro, pero tenemos que tener la certeza de que, en algún momento eso ocurrirá y debemos estar preparados y articular las medidas adecuadas para que eso no suceda.

