Bel Sirvent y Eva Sala se conocen desde que eran jóvenes y su pasión siempre ha sido viajar. Hace un tiempo crearon el proyecto 'Woman Slow Travel' con la que realizan un tipo de viaje que se aleja de los típicos recorridos turísticos y se centra en las experiencias auténticas y genuinas.
Su filosofía es muy sencilla y clara: rechazan el turismo invasivo y prefieren seguir el ritmo local. Consumir, comer y dormir en establecimientos de barrio, el contacto directo con los ciudadanos del lugar que visitan y sin estar sometidas a las ataduras de horarios o de planes preconcebidos. Una de las particularidades de sus viajes es que están dirigidas y protagonizadas por mujeres, aunque reconocen que "viajar con mujeres y sólo mujeres en algunos países es realmente complicado".
Este proyecto prioriza en sus viajes la conexión real con la cultura local. "Ahora en Senegal vamos a un campamento con una asociación que se llama 'Ekol Senegal' que nos van a alojar en un campamento local de construcciones muy sencillas, pero limpias y cómodas. Primamos la experiencia por encima de todo. Si surge la oportunidad de disfrutar de una fiesta local, o de vivir algo que pasa en el lugar, no vamos a ver más monumentos ni nada", asegura Eva.

