Ayuso destacó que la UNESCO ya incorpora las llamadas competencias verdes dentro de su enfoque de educación para el desarrollo sostenible, subrayando la necesidad de preparar a los estudiantes para afrontar los desafíos ambientales, sociales y económicos del futuro.

Formando un futuro más sostenible

En este contexto surge la Escuela de Sostenibilidad de la Universidad Europea, un proyecto que busca conectar el conocimiento académico con la acción práctica y la transformación social. Según explicó Julia Ayuso, aunque no todas las universidades avanzan al mismo ritmo en materia de sostenibilidad, el desarrollo sostenible ya forma parte del discurso institucional de muchas de ellas. La escuela se define como la primera escuela universitaria de sostenibilidad en España y pretende ser no solo un espacio académico, sino también un entorno vital donde se unan ciencia, innovación y compromiso social.

El objetivo principal de este proyecto es formar a los profesionales que liderarán la transición hacia un modelo más justo, verde e innovador. Para Ayuso, el futuro pasa por una auténtica "revolución verde" en la que será fundamental contar con perfiles preparados para responder a los nuevos desafíos ambientales y empresariales. Uno de los aspectos que más destacó durante su intervención fue la relación directa que mantienen con empresas y organizaciones. La escuela trabaja identificando problemas reales planteados por compañías y entidades, que posteriormente se convierten en retos para los estudiantes. De esta forma, los alumnos desarrollan soluciones aplicadas a situaciones concretas y adquieren experiencia vinculada al mundo profesional.

Colaboraciones internacionales

Julia Ayuso insistió además en la importancia de que las empresas confíen en el conocimiento generado desde las universidades. Según explicó, la colaboración entre el ámbito académico y el empresarial resulta clave para impulsar soluciones innovadoras relacionadas con la sostenibilidad y acelerar la transición ecológica. La Escuela de Sostenibilidad también mantiene alianzas con asociaciones profesionales, ONG y organismos internacionales. Muchas de estas colaboraciones proceden de Latinoamérica, una región con la que mantienen una relación especialmente activa. Según señaló Ayuso, algunos estudiantes trabajan directamente con entidades latinoamericanas e incluso muchos alumnos llegan desde esos países para formarse en este ámbito.

A través de este modelo colaborativo, la escuela busca crear una red internacional de aprendizaje y acción centrada en la sostenibilidad. El proyecto apuesta por una formación conectada con la realidad social y empresarial, en la que los estudiantes no solo adquieren conocimientos teóricos, sino que participan en iniciativas orientadas a generar un impacto real. Para Julia Ayuso, la sostenibilidad ya no puede entenderse únicamente como un concepto ambiental, sino como una transformación profunda que afecta a todos los sectores de la sociedad. Por ello, considera fundamental que las universidades desempeñen un papel activo en la formación de líderes capaces de impulsar ese cambio en los próximos años.