Bajo el lema "Cada movimiento cuenta", la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) anima a la ciudadanía a iniciar un 2026 con un cambio de enfoque, apostando por los micro-movimientos diarios como "una estrategia sencilla y accesible" para hacer frente al sedentarismo.

Alrededor del 80 % de la población no cumple las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una situación agravada por los estilos de vida cada vez más sedentarios, como pasar largas horas frente a pantallas o en el sofá.

Los médicos advierten que el sedentarismo está asociado con el desarrollo de enfermedades crónicas y con la aparición de limitaciones que pueden derivar en discapacidad.

Cuatro micro-movimientos realistas

La especialidad médica de Medicina Física y Rehabilitación tiene como meta fundamental prevenir y tratar la discapacidad, por ello los especialistas destacan que la actividad física "es una de las principales herramientas terapéuticas y preventivas". Los médicos destacan: "La clave no está en los grandes propósitos, sino en los pequeños gestos constantes que construyen salud y bienestar".

Por ello, algunos micro-movimientos que proponen son:

- Levantarse con regularidad cuando se trabaja frente a una pantalla.

- Caminar en trayectos cortos.

- Subir escaleras siempre que sea posible.

- Añadir un poco más de ritmo a las tareas domésticas.

Aunque son cambios sencillos, "repetidos con frecuencia, ayudan a aumentar la movilidad, reforzar la musculatura, mejorar la salud cardiovascular y favorecer la autonomía funcional", manifiestan.

Tres días, tres semanas y a los tres meses, resultados

Los médicos rehabilitadores recuerdan la diferencia entre actividad física y ejercicio físico. La actividad física es cualquier movimiento que suponga un gasto de energía, como subir escaleras o caminar, y el ejercicio es una actividad planificada con un propósito.

"Ambos son necesarios" relatan los especialistas, "y la combinación equilibrada de los dos es la opción más efectiva para proteger la salud", añaden. Como guía motivacional, la SERMEF propone una regla sencilla: "tres días son una motivación, tres semanas son un hábito y a los tres meses se obtienen resultados".

Según explican, esta progresión demuestra que el cambio no depende de la intensidad, sino de la constancia, incluso en personas muy sedentarias. Finalmente, los especialistas recuerdan que el inicio del año es un buen momento para replantear hábitos, especialmente tras las fiestas navideñas, periodo en el que suele disminuir la actividad física. "En lugar de plantearse grandes propósitos que rara vez se sostienen más allá de enero, animamos a marcar una meta simple y alcanzable de moverse más", concluyen.